Protección de lucernarios y claraboyas en cubiertas industriales Valencia

¿Por qué son peligrosos los lucernarios sin proteger?

Los paneles traslúcidos y claraboyas son un elemento habitual en cubiertas industriales: permiten aprovechar la luz natural y reducir el consumo eléctrico. Sin embargo, muchos materiales usados en su fabricación —como el policarbonato o el fibrocemento— no están diseñados para soportar el peso de una persona, por lo que cualquier pisada accidental puede provocar una caída al vacío. A esto se suma que la suciedad acumulada dificulta identificar visualmente la zona de riesgo, especialmente en cubiertas con mucha superficie. Las tareas repetitivas o las distracciones durante los trabajos de mantenimiento multiplican la probabilidad de accidente. El resultado es que los lucernarios sin proteger son uno de los puntos de mayor riesgo en cualquier cubierta industrial.

Protección de lucernarios

Malla metálica sobre lucernario: la solución más eficaz

La instalación de una malla metálica fijada a la chapa de cubierta es la protección colectiva más efectiva frente al riesgo de hundimiento en lucernarios. Al tratarse de una protección colectiva, no requiere formación específica ni el uso de EPI por parte de los trabajadores que accedan a la cubierta. En Taludia instalamos mallas con una resistencia superior a 1.500 julios, capaces de retener la caída de una persona sin deformación permanente. La instalación se adapta a cualquier geometría de lucernario —rectangular, trapezoidal o en shed— y puede combinarse con barandillas perimetrales para crear una protección integral de toda la cubierta
Trabajador vertical instalando mallas metálicas de protección para lucernarios.

Es muy común el uso de paneles traslúcidos o claraboyas en cubiertas industriales para permitir el acceso de luz natural al interior de la nave.

Per se, estos espacios ya suponen riesgo de caída por hundimiento.

Además, otros factores como la suciedad que puede impedir identificar correctamente la zona, la realización de actividades repetitivas o monótonas, atender al trabajo que se realiza o distracciones como el uso del teléfono, incrementan sobremanera el riesgo de caída.

La instalación de una malla metálica conforme norma UNI EN 15057, UNI EN 1873, UNI EN ISO 9227, EN 14963 fijada a la chapa ofrece una protección con resistencia superior a 1.500 julios y permite eliminar por completo el riesgo de hundimiento.

Sumar a esta la instalación de barandillas perimetrales pueden servir en algunos casos para crear una protección colectiva en una cubierta, de manera efectiva, con las ventajas que esto tiene al no requerir formación específica ni el uso de EPI.

Aunque no es obligatoria la revisión periódica de la malla metálica sobre lucernario, la recomendación de Taludia es realizar al menos una cada 3 años.